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Alrededor de los 10 meses de edad, la mayoría de niños empiezan a ponerse de pie intentando agarrarse a los barrotes de la cuna o a otros objetos estables, pero ¿qué pasa si nuestros niños no son capaces de hacer esta actividad y mantenerse en una posición vertical?

En Neural trabajamos con niños que frecuentemente tardan en adquirir este hito, trabajando con ellos programas de bipedestación con un bipedestador o standing.

El bipedestador o standing es una órtesis o equipamiento adaptado que se utiliza para conseguir la posición vertical del niño/a cuando el control motor es inadecuado; es decir, cuando el niño no es capaz de sostener y controlar su cuerpo de forma activa en contra de la gravedad y tiene edad para hacerlo.

Los programas de bipedestación en niños con alteraciones motoras pueden empezar a los 9- 10 meses. Los expertos recomiendan empezar a la misma edad que los niños sin dificultades de este tipo empiezan a ponerse de pie, independientemente de los aprendizajes motrices que se hayan adquirido. La actividad de los músculos en carga mediante bipedestación determina la forma final de los mismos y ayuda a su remodelación, además el hueso a más joven y por tanto más cartilaginoso y con mayor capacidad de remodelación.

Existe una gran variedad de bipedestadores, y la mayoría representan un alto coste económico. Sin embargo, existe la posibilidad de confeccionarlos de forma económica con yeso y tomando como referencia y molde el cuerpo del niño/a. Con ello además, conseguimos una órtesis adaptada a las necesidades de cada niño.

¿Qué beneficios nos va a aporta un programa de bipedestación?

1. Facilita una postura natural simétrica en bipedestación.

2. Mejora la amplitud de movimiento en columna, caderas, rodillas y tobillos.

3. Disminuye el tono muscular anormal así como los espasmos y posibles contracturas.

4. Reduce la presión de los tejidos a través de los cambios de posición.

5. Mejora las funciones sistémicas (respiratorias, digestivas, circulatorias, etc.).

6. Asiste al desarrollo músculo-esquelético y puede evitar la progresión de escoliosis.

7. Contribuye al desarrollo acetabular y de la cabeza femoral.

8. Previene la pérdida de densidad mineral ósea.

9. Alivia el posible dolor derivado de una posición inadecuada.

10. Desarrolla la tolerancia y resistencia muscular para la bipedestación.

¿Cuál es la reacción de los propios niños/as al iniciar un programa de bipedestación?

Por nuestra experiencia podemos decir que a la gran mayoría de los niños/as les gusta estar de pie, pues es una posición que muchos de ellos no han podido experimentar hasta el momento.

Tienen sensaciones agradables en su cuerpo, ya que no han de realizar un esfuerzo excesivo para mantenerse de pie y de esta forma pueden dedicar parte de su energía a explorar el entorno desde una perspectiva diferente.

Normalmente se programa la bipedestación frente a una mesa donde se puedan realizar actividades pedagógicas y/o, ayudándole a organizar su control óculo-manual mientras mantiene un correcto alineamiento músculo-esquelético. Además, gracias al bipedestador o standing, pueden mantenerse en la misma posición que el resto de compañeros, amigos o hermanos, ya sea en un ámbito escolar o familiar, por lo que se trabajan también las áreas socializadoras y de relación con sus iguales.