La terapia ocupacional es una parte fundamental del proceso de rehabilitación neurológica para lograr el mayor grado de funcionalidad, independencia y autonomía posible en el paciente.

Vestirse, comer, salir a la calle solo o ducharse de manera independiente, son algunos de los logros por los que trabaja a diario nuestro especialistas en terapia ocupacional.

Para lograr sus objetivos, el terapeuta ocupacional trabaja a través de técnicas validadas científicamente que permiten las mejores conexiones neurológicas de pacientes con lesiones cerebrales.

Funciones del terapeuta ocupacional en Neural

Estudio de las funciones cerebrales

Para ser especialista en rehabilitación neurológica, el terapeuta ocupacional estudia las funciones cerebrales en profundidad. De ese modo, sabe interpretar signos neurológicos y pruebas médicas relacionadas con el estado cerebral del paciente, así como la repercusión funcional que la lesión puede tener.

Valoración inicial de la situación del paciente

Para hacer un correcto plan de tratamiento, el terapeuta ocupacional realiza una valoración inicial que incluye una entrevista con el paciente y su familia. Esta valoración permite trazar una línea base y proponer objetivos que supongan un impacto positivo para la vida de la persona afectada.

Tratamiento intensivo.

El terapeuta ocupacional trabaja en la rehabilitación neurológica tanto de pacientes infantiles como adultos. El tratamiento es intensivo, esto quiere decir que el paciente acude varios días por semana. La rehabilitación tiene una duración limitada en el tiempo que va de los 6 meses al año y medio en algunos casos.

Los objetivos de tratamiento dependen de la etiología de la lesión y sobre todo de la edad del paciente. A continuación te informamos sobre los objetivos más trabajados en población infantil y en población adulta:

  • Integración sensorial: permite que el paciente detecte y organice sensaciones para responder de manera apropiada a un estímulo concreto.
  • Hemiparesia: interviene en la mejora de la movilidad y recuperación del tono muscular de tal modo que el paciente se desarrolle con la máxima normalidad permitida.
  • Grafomotricidad: detecta las dificultades que subyacen a un incorrecto agarre del lápiz e interviene a través de actividades directamente con el niño. Da pautas a los profesores y a los padres a través de la adaptación del entorno o la tarea.
  • Autonomía personal: ayuda al paciente a poder obtener cierta autonomía en tareas diarias como controlar su higiene personal, vestirse o comer solo.
  • Productos de apoyo: asesora qué productos de apoyo son mejores para el paciente y entrena en el manejo. Dentro de los productos de apoyo cabe resaltar la implantación de órtesis – férulas – como medida preventiva que mejore la función motora.

Mantenimiento

Cuando la rehabilitación ha alcanzado su techo, el paciente pude beneficiarse de programas de mantenimiento que en este caso son menos intensivos y numerosos que en la etapa de rehabilitación.