25 noviembre, 2019
Clínicas Neural

Las enfermedades cardiovasculares resultan en la actualidad, uno de los problemas más comunes en la salud pública. Así, la mayor preocupación de familiares y amigos de los pacientes que han sufrido un ICTUS o ACV es su vuelta a la rutina. 

Desde Neural, y como centro de rehabilitación neurológica, queremos animar a estos acompañantes, dando algunos tips y consejos que seguro ayudarán en el camino. ¡Veamos cuales son las recomendaciones para afrontar el día a día después de un ACV!

 

  • Autonomía para el afectado 

 

Cuando alguien sufre un ICTUS, lo normal es que al principio le cueste mucho trabajo realizar las tareas diarias debido a ciertos problemas neurológicos, pero está bien que dejemos que sean autosuficientes y les hagamos sentirse útiles en su nueva vida.

Es normal que sintamos pena o nostalgia, y no pasa nada si les ayudamos a vestirse, comer, etc, pero todo desde el acompañamiento. Deja que perciban que ellos podrán valerse por sí mismos en un futuro muy cercano. Y no olvidemos la importancia del autocuidado… ¡Un cuidado excesivo del paciente podría limitar su iniciativa y esfuerzo! 

 

  • Ser paciente con el paciente

 

La situación es nueva para todos, y el cambio resulta brutal. Así, asumiremos nuevas responsabilidades y cambiarán nuestros organigramas. Es importante tener en cuenta que, aunque nosotros estemos afectados, la persona que más sufre en la protagonista de toda esta historia

Seamos pacientes con sus alteraciones de carácter. Evitemos todos los dramas posibles y así disminuirá el estrés ambiental que ya de por sí genera la enfermedad. 

Si no te ves capaz de realizar la tarea de cuidador/a, recurre a un especialista, y requiere una exigencia diaria, tal y como ocurre con otras enfermedades como el Alzheimer

 

  • Estimulación física y mental tras el ictus. ¡Ayúdale a hacer cosas pero…no las hagas tú por él/ella! 

 

Es bueno que animes a la persona afectada a que realice las actividades en las que se vea fuerte. Pídele que colabore en cada tarea que le estimule y así volverá a adquirir independencia y a aumentar su autoestima. 

Valora lo que ocurre a través de especialistas y conoce en la medida en que sea posible, lo que está ocurriendo en su vida. Y es que hay que tener esperanza y pensar que aún quedan muchas cosas bellas por vivir…

 

  • Aseo e higiene personal tras el ictus

 

La higiene personal es de suma importancia si queremos evitar infecciones, especialmente cuando existe incontinencia fecal o urinaria. Lo ideal es que la persona se encargue de su propia higiene (para así sentirse más cómodo/a y autónomo/a). En el caso de no ser posible, podemos facilitar el aseo de nuestro familiar o afectado proporcionando ayuda. Ejemplo: una silla para lavarse la cara o peinarse, un taburete en el plato de ducha, etc. 

Si el enfermo aún no puede incorporarse de la cama, podemos lavarlo con esponja y jabón, prestando especial atención al secado (ya que la humedad podría producir bacterias u hongos) 

Deja que el afectado se ponga todas las prendas que le sea posible y ayudarle solo cuando sea imprescindible. 

Sugerencias:

  • Sustituir botones por velcro (mucho más fácil y práctico)
  • Prendas holgadas, sueltas y cómodas. Ropa deportiva. 
  • Calzado cómodo. La idea es que el pie esté sujeto. 

 

  • Alimentación e hidratación de un afectado

 

La dieta de un paciente que ha sufrido un ICTUS o ACV debe ser equilibrada, proteica y con un buen aporte calórico. La hidratación también resultará fundamental en estos casos para mantener un buen estado de salud. 

¡Ojo! La dieta es fundamental para que el sistema inmunológico se mantenga fuerte. En caso contrario, la disminución de las defensas podría contribuir a contraer infecciones. 

 

  • Vida social tras el ictus 

 

Una de las mayores dificultades después de un ICTUS es la vuelta a la vida social. Los miedos se acrecientan y se acentúan, pero hay que hacer un esfuerzo, ya que está demostrado que seguir una vida social activa mejora el estado psicológico del paciente y favorece su recuperación

Como acompañantes, podemos plantear alternativas en el caso de que el paciente no quiere salir por determinados motivos. Plantea a los más íntimos que vengan a casa, organiza alguna cena, etc. 

Consulta detenidamente la movilización postural y cómo ejercitar el cuerpo, encuentra las técnicas más avanzadas en caso de que la persona presente dificultades en el lenguaje, investiga sobre actividades para personas que han sufrido un ICTUS y personaliza tanto como te sea posible.

También, puedes asesorarte con nuestros especialistas y realizar una exploración neurológica al afectado en nuestras clínicas de rehabilitación en Comunidad Valenciana y Asturias.

Sé comprensivo, aplica la calma y recuerda que poco a poco las personas afectadas (en la medida de cada caso) podrán volver a llevar un vida normal. El médico siempre será el mejor guía.