¿Cómo gestionar los déficits cognitivos en personas con demencias?

Como estuvimos comentando en artículos anteriores, la demencia por cuerpos de Lewy (DCL) comparte algunos síntomas con diferentes enfermedades degenerativas. Se trata de un síndrome neurodegenerativo que afecta de manera progresiva al cerebro. Suele afectar a algunas de las funciones cognitivas, como el lenguaje, la memoria, la planificación o la atención.

En este post queremos dar algunos ejemplos de problemas que pueden presentar estas personas en su día a día, para que sepamos identificarlos y sobretodo, gestionarlos.

Hablamos de personas con demencia en general, ya que estos síntomas pueden presentarse en enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

Identificar los síntomas de la demencia

Identificar los problemas específicos o síntomas que pueden presentar las personas con demencia, no es sencillo. Sobretodo en los primeros momentos. Es el paso necesario para que podamos gestionar la enfermedad y sobretodo, comprender a la persona.

Uno de los primeros síntomas que se pueden detectar es que las tareas no se terminan. Sobretodo aquellas que eran sencillas y siempre se completaban. Ahora les puede costar terminarlas, e incluso pueden no terminarlas.

La confianza a la hora de conducir, puede verse afectada. Una acción del día a día como conducir la falta de confianza para conducir. Una simple rotonda o una intersección, puede suponer todo un desafío. Esto puede ser una indicación temprana de problemas en la función atencional, visuoespacial y ejecutiva

La vida social, sobretodo ir a lugares ruidosos o muy transitados, puede suponer otro desafío. En estos entornos pueden sentirse muy incómodos. Es otro de los apartados en los que deberemos fijarnos, ya que estamos ante otro posible indicador.

Además, la relación con otras personas puede verse afectada. El resto de la gente puede interpretar que una persona con demencia puede haber perdido interés en la relación, pero no es así. Estas personas pueden experimentar cambios en su manera de conversar o comunicar, tanto de manera verbal como no verbal.

Otro aspecto importante es la pérdida de interés en actividades o acciones que requieren algún tipo de coordinación entre la vista y el tacto o la mano. Por ejemplo, si antes esta persona le gustaban los pasatiempos, ahora puede perder interés. Esto se debe a los déficits visuoespaciales o la capacidad de planificar y ejecutar las tareas.

¿Qué podemos hacer para gestionar estos déficits cognitivos?

Lo primero que debemos hacer es reconocer los cambios significativos en el comportamiento. Cuando detectemos alguno de estos problemas, es importante realizar una evaluación médica.

Pero además, es importante animar a la persona con demencia a pedir ayuda. Cuando observemos que las tareas importantes se van dejando, podemos desarrollar estrategias para asegurarse que se completen.

La comprensión y aceptación es importante para gestionar estos cambios. Si la persona conduce y desea dejarlo, hay que aceptar esta decisión. La seguridad está por encima de todo. Además, si no es consciente de su problema, será necesario explicárselo. En ningún caso debemos animarle a que continúe conduciendo.

Las personas con demencia pueden tener días buenos y malos. Hay que aprender a gestionar ambos estados. 

Además, si desea organizar algún evento o comida con familiares, deberemos planificarlo con poca gente. Es preferible que la persona con demencia se sienta cómoda. En este sentido, las salidas podemos planificarlas a lugares más tranquilos.

La vida social debe planificarse con antelación, y contar siempre con alternativas para irse temprano o tomar un respiro durante las mismas. 

Durante una conversación, hay que dejarles tiempo para que entiendan y puedan responder. Nuestro lenguaje debe ser directo y carente de gestos no verbales o irónicos que sean difíciles de entender.

No debemos pasar por alto las opiniones de la persona con demencia. Al contrario. Debemos involucrarla en la toma de decisiones y en nuestras conversaciones. Hablar de lo que sucede durante el día es importante.

A partir de ahora deberemos seleccionar acciones que sean fácilmente alcanzables y no supongan una carga de estrés para el paciente. Debemos ser realistas y adaptarnos a las nuevas exigencias.

Estos son algunos consejos que permitirán gestionar algunos de los problemas más característicos de la demencia. Sobretodo en la primera etapa.

Lo más importante es saber pedir ayuda y comprender a las personas con demencia.

En este sentido, desde Neural podemos ayudarte.

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