Los mejores métodos diagnósticos para la demencia

Uno de los enfoques más importantes en investigación consiste en desarrollar mejores métodos diagnósticos para la demencia y más precisos. Diagnosticar de manera precoz los diferentes tipos de demencia es positivo para mejorar la calidad de vida del paciente. Además, en algunos casos puede ralentizar el avance de la enfermedad y minimizar algunos de sus síntomas. A continuación os explicamos algunos de los mejores maneras para diagnosticar la demencia.

Mejores métodos diagnósticos para la demencia

Actualmente no existe una única prueba para diagnosticar con precisión los diferentes tipos de demencia. El diagnóstico se centra en indagar los posibles antecedentes familiares, enfermedades previas, factores de riesgo vascular, nivel de escolarización del enfermo y contexto socio-familiar. Además, también es necesario valorar los síntomas de deterioro cognitivo presentes, su forma de inicio y su evolución. A través de diferentes pruebas clínicas se realiza una evaluación funcional del paciente. Es importante conocer el grado de perdida de la capacidad para desempeñar las actividades básicas e instrumentales para distinguirlo de un deterioro cognitivo leve.

Actualmente se trabaja para poder identificar la demencia en la fase preclínica, antes de que sean evidentes sus síntomas de deterioro cognitivo. Así, podremos predecir quién desarrollará demencia, en lugar de esperar para diagnosticarla después de que surja. Así, sería posible desarrollar estrategias de prevención para mejorar el estilo de vida y retrasar su inicio. Además tendremos más tiempo para planificar y maximizar los tratamientos o aplicarlos de manera temprana. Esto es fundamental para retrasar o detener el proceso de la enfermedad.

Análisis de biomarcadores

Existen marcadores biológicos que pueden indicar la presencia de algunas demencias, incluso antes de que los síntomas se vuelvan evidentes.
Diferentes estudios han identificado algunos biomarcadores para la enfermedad de Alzheimer en el líquido cefalorraquídeo (LCR), el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Además los niveles de beta-amiloide y tau (dos proteínas involucradas en esta patología) ya se están utilizando para su diagnóstico. Algunos marcadores que afectan a diferentes cambios cerebrales asociados a la demencia también pueden detectarse en el LCR y pueden usarse solos o en combinación con los niveles de beta-amiloide para ayudar a aclarar el diagnóstico.

La obtención de LCR requiere una punción lumbar o espinal, que consiste en insertar una aguja en la columna vertebral. Aunque es un procedimiento seguro, algunas investigaciones actuales se centran en identificar marcadores similares en la sangre. Actualmente se trabaja en mejorar la precisión y fiabilidad de estos últimos.

Visualizar el cerebro: Neuroimagen

La neuroimagen son una serie de herramientas que permiten visualizar el sistema nervioso central y el cerebro en vivo. Actualmente se trabaja en nuevas técnicas para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.

Tomografía por emisión de positrones o PET

La Tomografía por emisión de Positrones (PET) es una técnica de la medicina nuclear. Permite detectar en el organismo una sustancia llamada radiofármaco, inyectada por vía intravenosa a la persona en estudio. Esta sustancia se une a determinadas moléculas del organismo.

Los radiofármacos que se utilizan para diagnosticar las demencias, están destinados a estudiar el metabolismo de la glucosa y a detectar la presencia de placas amiloides.

Un diagnóstico basado en resultados positivos de la PET debería acompañarse de un examen clínico que refleje deterioro cognitivo y otros criterios indicativos de la enfermedad de Alzhéimer.

Resonancia Magnética (RM)

La resonancia magnética (RM) permite visualizar la estructura del cerebro a una resolución muy alta. Gracias a esta técnica, se pueden ver los cambios que la demencia puede haber causado en esta estructura. Por ejemplo, el encogimiento o atrofia del hipocampo es frecuente en pacientes con enfermedad de Alzheimer. Esto se puede detectar fácilmente con una RM, lo que ayudaría al diagnóstico.

Además la RM podría servir para detectar pacientes con deterioro cognitivo leve que podrían desarrollar demencia.

Actualmente se está trabajando para estandarizar todas estas técnicas de escaneo.

Pruebas neuropsicológicas

Las pruebas neuropsicológicas, así como los cuestionarios o escalas de valoración funcional, son herramientas muy importantes para el diagnóstico. Para que sean más precisas y específicas, estas pruebas deben adaptarse al nivel cultural y educativo de cada paciente.

Los tests pueden evaluar la función cognitiva de una forma global o bien por dominios cognitivos. Pueden aportar indicadores sobre la forma clínica o nosología de la demencia. Estas pruebas cuantitativas, pueden determinar el grado y evolución del deterioro.

También se están desarrollando baterías de pruebas neuropsicológicas que detectan cambios muy tempranos en la función cognitiva.

Las pruebas neuropsicológicas tienen un bajo coste y no son invasivas, lo que supone una ventaja sobre los biomarcadores y la neuroimagen.

Para diagnosticar con mayor precisión los diferentes tipos de demencia en estadios preclínicos, sería interesante combinar biomarcadores, neuroimágenes y pruebas cognitivas. Un diagnóstico precoz puede facilitar el tratamiento e incluso la prevención de la demencia.

La demencia implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades diarias. El equipo médico y terapéutico de Neural establece programas específicos de diagnóstico y tratamiento para cada paciente y su entorno.

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