Para los adolescentes con dificultades de aprendizaje y atención, pasar a la etapa de bachillerato suele ser motivo de preocupación y estrés.

 Las nuevas exigencias y expectativas académicas pueden aumentar sus preocupaciones y ansiedad con respecto a las de sus compañeros/as. A continuación te damos ideas para ayudar a tu hijo/a a desarrollar la confianza necesaria para abordar esta importante etapa.

1. Miedo a fallar

Cuando durante toda la etapa escolar se han ido acumulando diferentes contratiempos y problemas, puede parecer que las exigencias de bachillerato son más grandes de los que realmente son.

¿Cómo podemos ayudarles?

Simplemente recordando a nuestro/a hijo/a los logros y progresos que ha conseguido. Hablarle de su resiliencia o capacidad de adaptación ante los contratiempos hará aumentarle la autoestima.

También deberá ayudarle a manejar la ansiedad que le puedan producir los exámenes y pedir el consejo de un/a profesional para superar el posible fracaso.

2. Dificultad de las asignaturas

A medida que la etapa escolar avanza, la dificultad de las asignaturas va aumentando. En el caso de la etapa de bachillerato, el cambio es importante, ya que además se espera que los chavales mejoren sus habilidades para defender lo que necesitan.

¿Cómo podemos ayudarles?

Potenciar todos los apoyos disponibles, tanto en casa como en el instituto será nuestro objetivo. Tener una comunicación fluida con las personas que pueden ayudar a alcanzar sus objetivos, como por ejemplo, hablar con sus hermanos si están entorpeciendo su estudio armando lío en casa, o buscando entre todos un profesor que le ayude en esa asignatura que le está costando.

Otro aspecto a tener en cuenta, será ayudar a desarrollar los hábitos de estudio. Tener un lugar en casa confortable y que le permita concentrarse e importante. 

3. Presiones sociales

En esta edad, la presión social es una fuente de estrés para cualquier adolescente. La integración en el entorno social, la popularidad y el grupo de amigos/as en el que se integre, serán determinantes. En esta etapa, se presentan situaciones nuevas y desconocidas hasta el momento. Por lo tanto, las decisiones que deban tomar, serán más complicadas.

¿Cómo podemos ayudarles?

Nuestro hijo/a agradecerá saber cómo afrontar problemas en las relaciones sentimentales o cómo tratar los problemas entre adolescentes. Conviértete en una persona de confianza e intenta no juzgarle, respetar sus emociones te acercará a él/ella.

No hay que olvidar la figura de los profesionales, que también nos pueden aconsejar para afrontar problemas que nuestros hijos puedan tener.

4. Indecisión sobre su futuro

En esta nueva etapa escolar, hay que pensar en el tipo de profesión o estudios que se quieren realizar. En definitiva tienen que elegir su propio camino: estudios, universidad o trabajo.

¿Cómo podemos ayudarles?

La preocupación e inseguridad por nuestro futuro, es normal. Sin embargo, sabemos que los caminos para alcanzar el éxito o la realización personal son muy diferentes, relativizar ese miedo a “fallar” permitirá reducir la tensión que genera este momento. 

5. Pensando en la universidad

Pensar en la universidad es un factor estresante para adolescentes con dificultades de aprendizaje y de atención. La etapa previa hasta llegar a ella, con los exámenes de acceso, la elección de la carrera o todos los trámites a realizar, pueden generar momentos específicos de estrés.

¿Cómo podemos ayudarles?

Hablarles sobre las posibilidades de cada universidad y las posibles adaptaciones de que disponen, les será de gran ayuda. Antes se deberá informar con su coordinador/a.

Normalizar las situaciones de inseguridad, así como orientarles y apoyarles sobre su futuro les permitirá crecer en confianza. 

Si quieres recibir orientación personalizada, solicita una primera consulta. Estaremos encantados de ayudarte.