¿Qué es un ictus?
04 junio, 2018
Clínicas Neural

Cuando hablamos de ictus, muchas veces no sabemos a qué nos referimos aunque sí conocemos cuáles son sus consecuencias. En este post, queremos explicarte en qué consiste el ictus y cómo acontece.

¿Qué entendemos por ictus?

Debido a los diferentes nombres con los que popularmente es conocido (infarto cerebral, trombosis, embolia, derrame cerebral o apoplejía) el término ictus origina una gran confusión en cuanto al concepto y sus diferentes tipos.

Ictus hace referencia a cualquier trastorno de la circulación cerebral, producido normalmente de una manera brusca. Este puede ser como consecuencia de la interrupción de flujo sanguíneo a una parte del cerebro (isquemia cerebral) o la rotura de una arteria o vena cerebral (hemorragia cerebral).

Hablando de cifras, en torno al 75 % de este daño cerebral que afecta a las personas son isquémicos mientras que el 25% son hemorrágicos.

¿Cómo funciona el cerebro?

El cerebro humano supone en torno al 2 % del peso corporal pero necesita casi un 20 % de la circulación sanguínea para cubrir sus necesidades. Consume mucha energía y no tiene reservas, por lo tanto recibe un aporte constante de oxígeno y nutrientes. Esto explica su extraordinaria sensibilidad ante la falta del flujo sanguíneo cerebral. El cerebro posee numerosos vasos sanguíneos y mecanismos que mantienen constante esta circulación y garantizar su aporte de oxígeno y nutrientes.

Si los vasos sanguíneos se lesionan impidiendo que la sangre no llegue de manera adecuada, provocan que disminuya o se anule la función de la parte del cerebro afectada. Si el riego disminuye, las células de esa área del cerebro, se destruyen o se infartan, ocasionando una lesión permanente de este área.

Aún así, el cerebro tiene mecanismos de seguridad con los que una arteria que haya quedado bloqueada no cause deficiencias neurológicas. Esto es gracias a la circulación colateral.

¿Qué tipos de ictus existen?

Fundamentalmente encontraremos dos tipos de ictus:

1. Isquemia cerebral o ictus isquémico (trombosis, embolia, apoplejía). Cuando el problema es la oclusión o taponamiento de un vaso. En este caso la sangre no puede llegar a una zona del cerebro y esta se queda sin oxígeno. Esta oclusión puede deberse a:

– Una trombosis: cuando lo que obstruye el vaso se produce en él.
– Una embolia: cuando este material se produce en un lugar diferente y llega a él a través del torrente sanguíneo.

2. Hemorragia cerebral o ictus hemorrágico (derrame cerebral, hematoma cerebral): se produce una rotura del vaso sanguíneo.

Protocolo Ictus

Ante cualquier sospecha de ictus, tenemos que avisar rápidamente a los servicios sanitarios. Estos disponen de un protocolo de actuación para tratar al paciente desde que se recibe una llamada en el 112 hasta que el paciente es trasladado al Hospital correspondiente, es ingresado y tratado.

No dudes en leer más sobre este tema en nuestro Blog y consultarnos si tienes alguna duda.

Recuerda que cada segundo que pasa, es vital.