Ocho lecciones básicas para ser feliz

La felicidad se puede construir. Existe una metodologia para intentar mejorar nuestra felicidad. ¿Cómo? Queremos presentarte ocho lecciones básicas para ser feliz y algunos consejos. Son estos.

Engañarse a uno mismo

Los prejuicios cognitivos suceden cuando se produce una distorsión de la información producida en nuestro cerebro al procesarla. Engañamos al prójimo, pero también a nosotros mismos. Pensamos que seremos felices si conseguimos algo, pero después no es así. Nuestras prioridades estan equivocadas.

Muchas de las cosas que pensamos que nos harán felices, no lo harán. Solo son cambios circunstanciales.

La regla del cuarenta por ciento

Pensamos que las circunstancias de la vida, influyen de manera decisiva en nuesra felicidad. Esto solo ocurre cuando nuestras básicas no están cubiertas. Se cree que solo influyen un 10%.

Existen estudios con gemelos separados en la infancia, y criados en circunstancias diferentes, que así o demuestran.

El 50% de la felicidad lo debemos a factores genéticos, a esos genes que nos hacen más propensos a disfrutar de la vida.

No podemos controlar ni la suerte ni el ADN. Sobre el 40% restante, sí tenemos control. Este se compone de nuestros hábitos, pensamientos, actitudes y acciones. Queda demostrado que la felicidad se puede trabajar.

El termostato emocional

Si nos toca la lotería, podemos ser más felices durante tres semanas, pero pronto volveremos a nuestro nivel anterior. A esto se le conoce con el nombre de ‘punto de ajuste de la felicidad’. Nuestra felicidad se mueve dentro de unos parámetros estables a lo largo de la vida. Pero podemos ajustar estos niveles, como si de un termostato se tratara.

La adaptación hedonista

San Agustín ya escribió que «el deseo no tiene descanso». Cuando conseguimos algo, queremos más porque nuestra mente se adapta y reajusta sus expectativas.

El sistema ‘psicoinmune’

Cuando nos llevamos un chasco, sucede lo mismo. Cuando alguna tragedia afecta nuestras vidas, el nivel de felicidad suele volver al que se tenía anteriormente. ¿Cómo se consigue? Gracias al esfuerzo diario, a querer progresas y buscar el sentido a nuestra vida. Esto es la resiliencia. Podemos reforzar nuestras defensas psicológicas con hábitos, ejercicios, etc.

El tope salarial de la felicidad

¿El dinero es importante para ser feliz?. Relativamente. Para un mileurista, ganar el doble aumenta su felicidad o tranquilidad. Llega un momento en el que ganar más dinero no influye en nuestra felicidad. Algunos estudios cifran esta cantidad en torno a los 65.000€ anuales.

El síndrome de la medalla de plata

Nuestro cerebro hace valoraciones en términos relativos. En una carrera, el nivel de felicidad de la persona que logre la medalla de bronze, es mayor que  la que ha ganado la de plata. La medalla de bronze ha subido al podio, mientras que la de plata piensa que se quedó a un paso del oro. En nuestro día a día, nuestra mente se compara con gente con éxito, guapa, etc. Esto no es bueno, debemos ser nosotros mismos.

La fábrica de sonrisas

La felicidad se puede construir a largo plazo. Nuestro cerebro se encargará de ello. Solo tenemos que empeñarnos en ello. Deporte, relax, amistades, alimentación, etc., no hay que dejar de hacerlo.

Algunos consejos para trabajar la felicidad

  • Aprende el método woop, o lo que es lo mismo, deseo, resultado, obstáculo y plan. Piensa en un deseo y en sus consecuencias. Piensa en las dificultades que puedes encontrar para conseguirlo y traza un plan para hacerlo.
  • Dar las gracias día a día, mejorará nuestro estado de ánimo
  • Busca tener un estado mental de fluidez, para que cuerpo y mente confluyan. Deporte, meditación, etc. nos ayudarán.
  • Realiza actos aleatorios de bondad. Los niveles de felicidad aumentan cuando somos altruistas.
  • Disfruta el presente